sábado, 24 de mayo de 2014

René Brenes


Fue humanista, maestro, poeta, ensayista y arquitecto, sí, de último arquitecto. De una cultura muy sólida, porque logró ser un hombre de grandes conocimientos.

Nace en David, Chiriquí; Panamá el 7 de septiembre de 1916. Desde edad temprana demostró vocación por la música y las artes visuales. En 1935 con tan solo 19 años, viajó a Chile e ingresó en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Chile. Estudió dibujo académico y también, en el Conservatorio Nacional de Música de dicha facultad, estudió piano. Terminando el curso regular de piano, concursó y ganó el premio Orrego Carvallo para estudiantes avanzados. Circunstancias imprevistas que lo indujeron a abandonar la carrera de músico profesional y a ingresar a la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Chile, donde obtuvo el título de Arquitecto con los máximos honores.

De regreso a Panamá en 1950, ejercíó la profesión durante cuatro décadas como miembro de la firma [De Roux, Bermúdez y Brenes] e individualmente. Obtuvo varios galardones en los concursos anuales que realiza el Colegio de Arquitectos de Panamá. En 1954 inició su labor docente en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Panamá en la que ejerció como profesor titular en cursos de Diseño Arquitectónico. Fue jurado en concursos de arquitectura, literatura y pintura. En 1970 se le encarga la restauración arquitectónica del Teatro Nacional, obra que culmina en 1974.

Dedicado en los últimos años al estudio  y la investigación de la arquitectura en los aspectos teóricos, ha publicado numerosos trabajos; La arquitectura a través del tiempo, El problema de la enseñanza del diseño arquitectónico, Arquitectura y pobreza, En torno al tránsito urbano. En 1992 publicó el volumen de ensayos La ciudad consciente y otros ensayos.

En 1994 luego de superar varios altibajos de salud fallece el 18 de diciembre en su casa, 9 días después de ver culminada su mayor obra, el libro "TEORÍA GENERAL DE LA ARQUITECTURA".

Labor.
Luego de 15 años en chile regresa a Panamá y forma parte del taller |De Roux, Bermúdez, Brenes| fructífera durante más de 20 años. Esta firma sin lugar a dudas, es la que más influencia tuvo en las generaciones de profesionales surgidos desde la década de los 50's. Los tres arquitectos, a parte del oficio común, manejaban artes particulares con singular destreza. "Memo" de Roux incursionó en la plástica, Ricardo J. Bermúdez miembro de la Academia Panameña de la Lengua y ganador de varios  premios de literatura, y René Brenes fue, aparte de escritor, pianista y un músico consumado.
De esta constante interacción entre mentes artísticas se nutre y fortaleza la universalidad del hombre. En las aulas de enseñanza se hace sentir, profundamente, su talento de maestro y guía.

Por esta firma desfilaron personalidades como el arquitecto Félix Candela, el paisajista Roberto Burle Marx, los pintores Isaac Benítez y Paul Runyan, y los escritores Rodrigo Miró y Roque Javier Laurenza.

Sobre conceptos de armonía y ritmo, claros y oscuros, ejes y marcos de referencia, tema y jerarquías se hablaban en las críticas de diseño arquitectónico ordinarias. Con admirable simplicidad comprobaba el ritmo musical con el ritmo estructural; exponía, con insistencia, que así como en pintura los claros son para definir los oscuros, y viceversa, los espacios monumentales se destacan entre la presencia de aquellos otros con diferentes funciones y categorías en una obra dada.

Era frecuente escucharlo analizar la simetría y ordenes de templos clásicos griegos con los trabajos de Mies van der Rohe, a la vez que elogiaba esa maravillosa interrelación de oficios que ofrecía la Bauhaus alemana. Sobre ritmo y tema le escuchaban analizar y explicar detalladamente una obra de Le Corbusier y hacer notoria la similitud con una fuga de Bach.

De todos los proyectos que se dieron en los talleres, el que más lo apasionaba era el de una casa. Para él una vivienda encerraba más que un problema espacial; era un concepto de apreciación de todos los diferentes elementos que componen la vida del hombre y la mujer. Quizás por eso, más que por identificar a los supuestos clientes, pasaba junto a sus estudie3ntes innumerables horas definiendo comportamiento, actitudes y gustos de estos personajes imaginarios que, de una forma etérea, habitarían por siempre en el conjunto de líneas e ideas que conformaban el esquema hecho por dichos estudiantes.


Tristán Solarte dijo alguna vez;

"...la cultura de Brenes no es una cultura como la mía o la de otras personas, que es general de tipo literario o filosófico, la de él es una cultura muy sólida porque es un hombre de grandes conocimientos científicos y siempre se ha mantenido al día en los avances de la ciencia en casi todos los campos; además tiene algo que yo siempre le he envidiado, una vasta cultura musical y pictórica.....una de las cosas que yo más le admiro a René es la capacidad de entusiasmarse con los descubrimientos, con los sucesos, eso es lo que le ha mantenido el espíritu jóven, porque envejecer es nada más que perder el entusiasmo..... es un hombre que todo lo toma muy a pecho, él no es capaz de discutir serenamente una teoría, sino que se apasiona tanto que pareciera que estuviese enojado, se toma todo muy en serio, eso es una cosa digna de encomio y de envidiarse, tomar las cosas como si lo atañen a uno y lo afectan personalmente, así se entusiasma él".


De derecha a izquierda: Guillermo "Memo" De Roux, Ricardo Bermúdez y René Brenes




Los Arquitectos Guillermo de Roux, Ricardo J. Bermúdez y René Brenes, ganadores
del concurso para el Mejor Edificio del año 1958 en compañía del ingeniero Diego
E. Pardo Jr. quien hiciera los cálculos estructurales para el mismo.